Atentando contra el presidente Duque en Norte de Santander: una zona en alerta

30 junio, 2021

Atentando contra el presidente Duque en Norte de Santander: una zona en alerta

Por: Laura Cano (periodista) y Cristian Mauricio Peña (investigador) 
Fundación Paz & Reconciliación 

El pasado viernes se conoció que en la ciudad de Cúcuta habría ocurrido un atentado contra la aeronave en la que se movilizaba el presidente Iván Duque desde Sardinata, Norte de Santander. El primer mandatario se encontraba allí desarrollando compromisos relacionados con la agenda presidencial. Como se ha informado, en el vuelo también iban el ministro de Defensa, Diego Molano; el ministro del Interior, Daniel Palacios; y el gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano. Todos salieron ilesos.  

Luego de los hechos han salido a la luz varias noticias alrededor de este suceso. Por un lado, se conoció que la Policía halló dos fusiles en el barrio La Conquista, en Cúcuta, desde donde se habrían producido los disparos. Según lo indicado por el director de la Policía Nacional, Jorge Luis Vargas, en el sitio fueron encontradas armas tipo AK-47 y un 7-62 con marcas de las Fuerzas Armadas de Venezuela, cinco proveedores y 20 vainillas. “De las 20 vainillas percutidas encontradas en el lugar de los hechos, 14 pertenecen al fusil FAL preliminarmente y 6 de ellas al fusil AK-47, según los peritos preliminares de la Policía y la Fiscalía General de la Nación”, aseguró el funcionario.  

Por otra parte, se dieron a conocer lo que serían los retratos hablados de quienes presuntamente cometieron los hechos. En ese sentido, se informó que se ofrecerá una recompensa de hasta $3.000 millones para quienes den información efectiva que conduzca a dar con el paradero de las personas responsables. Adicionalmente, se comunicaron otros avances que se dieron de manera rápida luego de los hechos, como la realización de 102 actividades de estudio de criminalística genética, balística y dactiloscópica, 45 entrevistas judiciales y el análisis de más de 200 horas de grabación de 22 cámaras de seguridad. 

Además, como aseveró Vargas, se puso a disposición un cuerpo de inteligencia conformado por cerca de 150 personas que se dedican exclusivamente a la investigación. A estas personas les fueron entregados 40 equipos interdisciplinarios que están trabajando en el mismo objetivo. Asimismo, se ha anunciado que esta es una investigación priorizada en la que participarán fiscales especiales en crimen organizado.  

Es necesario recordar que, en esa misma zona, la semana pasada hubo un atentado contra la Brigada 30 del Ejército. En estos hechos, 36 soldados resultaron heridos. Desde el Ministerio de Defensa se señaló a como responsables a miembros del frente urbano de guerra del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes, según lo dicho por Diego Molano, habrían estado aliados con disidencias de las Farc. 

En este contexto, también es importante hacer una lectura de este presunto atentado contra Iván Duque en relación con la zona fronteriza en la que ocurrió. Al respecto, Luis Eduardo Celis, integrante de la Fundación Paz & Reconciliación, señaló que “en la frontera hay una cantidad de grupos ilegales, de mafias y de grupos organizados que tienen el control hace décadas. No es un tema reciente. Es un tema que se ha agudizado en el marco del rompimiento de relaciones binacionales, del cierre de los pasos fronterizos y la pandemia. Es un tema de vieja data. No obstante, hay que decir que seguramente las responsabilidades están más de este lado y no hay que buscar responsables en otra parte”. 

Mapa de presencia de Estructuras Armadas Ilegales (EAI) en frontera colombo-venezolana. Tomado de: Fundación Paz & Reconciliación. 

Esta situación se convierte en un llamado de alerta al presidente Iván Duque para que preste atención a la situación de violencia que se vive en esta zona del país y que ha venido dejando miles de víctimas. Si bien se espera se esclarezca lo sucedido el pasado viernes, también es necesario seguir trabajando y buscando medidas eficaces para mitigar las victimizaciones en una de las zonas más violentas del país, donde solo en el 2020, según el Sistema de Información Sipares, se reportaron 9 atentados, de los cuales 8 ocurrieron en el mes de febrero de dicho año. El mismo Sistema registra 16 asesinatos a líderes sociales en lo corrido del año pasado en la misma región. Este escenario hace evidente el carácter sistemático de las victimizaciones en Norte de Santander, pero además el amplio repertorio violento que se está utilizando contra la población de este departamento fronterizo.  

Contexto de seguridad en Cúcuta 

Como se mencionaba, en las últimas semanas se han registrado dos atentados en Cúcuta: por una parte, el atentado con un carro bomba a la Brigada 30 del Ejército que dejó 36 personas heridas; y, por otro lado, el más reciente relacionado con la aeronave en la que se transportaba Iván Duque.  

Al observar las dinámicas de conflictos y seguridad en esta ciudad, se logran diferenciar dos espacios geográficos: la zona rural, específicamente en zona de frontera con Venezuela y que limita con los municipios de Puerto Santander y Tibú; y la zona urbana, donde también se hallan zonas fronterizas con mayor número de pasos entre países (conocidos como trochas) y diversos escenarios de conflictos, cambiantes entre la movilización de franjas barriales.  

Así, las cifras de violencia son preocupantes: según datos de la Policía Nacional, entre el 1 de enero y el 31 de mayo del presente año, se registraron 66 homicidios y 23 amenazas con el uso de arma de fuego y se denunciaron 55 casos de extorsión implementando el uso de llamadas, redes sociales y comunicados escritos. Adicionalmente, se presentó un aumento a nivel departamental de los feminicidios. Por otra parte, de diciembre del 2020 a mayo del 2021, según la información de Sipares, se registraron 3 desplazamientos masivos en la zona rural, entre otras acciones violentas reportadas como desapariciones forzadas y guerras entre grupos relacionados al microtráfico. 

Esta oleada de violencia e inseguridad en Cúcuta se debe, posiblemente, a diferentes factores, entre ellos: 

  1. El desinterés de la implementación del proceso de paz en las zonas priorizadas, lo cual ha generado el traslado y agudización del conflicto armado en los barrios y las comunas cucuteñas. Hacia el occidente de esta ciudad se han presentado mayores acciones de violencia y denuncias por la presencia de grupos armados. Así mismo, se han fortalecido las milicias del ELN y EPL en barrios periféricos (lo que les ha permitido mantener el control del microtráfico), y se ha evidenciado la expansión del ELN y grupos paramilitares como las AGC o Clan del Golfo en las zonas rurales, donde se discute el control de economías ilícitas y se presentan fuertes enfrentamientos entre estos grupos y la fuerza pública. Estos escenarios son los principales causantes de los mencionados desplazamientos. 
  1. El cierre de la frontera y el congelamiento de las relaciones con el gobierno de Venezuela ha llevado a que grupos armados ilegales mantengan el control de los pasos irregulares fronterizos o trochas. Esto lo han logrado a partir del relacionamiento con estructuras criminales y/o narcotraficantes de procedencia o nexos internacionales. Un ejemplo de ello son los grupos mexicanos que apoyan las dinámicas de estos grupos armados que hacen presencia en la región. 

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Artículo por: Redacción Pares @ | Publicado: Hace 4 semanas

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