Por: Katerin Erazo, Periodista

El 24 de marzo se llevó a cabo el Foro de Precandidatos del Centro Democrático, un espacio en el que figuras representativas del partido, como los senadores María Fernanda Cabal, Miguel Uribe y Paloma Valencia, expusieron sus propuestas en materia de Reforma Laboral. El evento contó con la presencia del expresidente y líder de la colectividad, Álvaro Uribe Vélez, quien lanzó fuertes críticas contra la iniciativa del Gobierno de Gustavo Petro y llamó a la ciudadanía a movilizarse para impedir su implementación.
Durante su intervención, Uribe Vélez aseguró que el Ejecutivo pretende acabar con la contratación sindical, lo que, en su opinión, afectará gravemente la generación de empleo y la inversión en el país. Según el exmandatario, la reforma impulsada por el presidente Petro “insiste en una propuesta dañina que ya fue derrotada en el Congreso”, y exhortó a sus seguidores a recorrer el país para alertar sobre lo que considera un retroceso en materia laboral y económica.
Desde su perspectiva, el Centro Democrático se opone a la Reforma porque la ve como un instrumento que incentiva el “odio de clases” y desalienta la inversión empresarial. En respuesta a la propuesta gubernamental, Uribe defendió su visión de una “economía fraterna”, un modelo que, según explicó, busca generar confianza tanto en los trabajadores como en los empleadores para garantizar estabilidad y crecimiento económico. Como parte de esta propuesta, destacó la necesidad de que las normas laborales incentiven el trabajo conjunto entre empleados y empresarios, asegurando que el bienestar de los trabajadores y el desarrollo del sector productivo deben ir de la mano.
En ese sentido, el exmandatario recordó un estudio realizado por el fallecido exministro de Protección Social, Juan Luis Londoño, y el economista Santiago Montenegro, el cual concluyó que Colombia necesita crecer a un ritmo de al menos un 5% anual para reducir la pobreza y mejorar la equidad. Uribe enfatizó que esta teoría sigue vigente y alertó que con crecimientos negativos o mediocres “a ninguna parte vamos a llegar”. No obstante, advirtió que el país enfrenta múltiples obstáculos para alcanzar ese nivel de crecimiento, entre los que mencionó la inseguridad, la elevada carga impositiva y la falta de confianza de los empresarios para invertir.
Uno de los temas centrales abordados en el foro fue la situación de los trabajadores que dependen de plataformas digitales de transporte y domicilios, un sector en constante crecimiento pero que, según Uribe, presenta serias deficiencias en materia de seguridad social. Durante su intervención, preguntó a los asistentes cuántos dependían económicamente de estas actividades y subrayó que el principal problema que enfrentan es la falta de acceso a protección social.
Ante esta problemática, el expresidente reiteró su propuesta de que las empresas propietarias de plataformas digitales asuman entre el 60% y el 70% del costo de seguridad social de los conductores, mientras que estos pagarían entre el 30% y el 40% restante. Para Uribe, esta medida garantizaría una mayor cobertura en salud y pensiones para quienes trabajan en este sector sin comprometer su flexibilidad laboral.
Además, hizo un llamado a fortalecer el gremio de los taxistas, asegurando que el Estado debe proporcionarles las herramientas necesarias para competir en igualdad de condiciones con plataformas como Uber y Rappi. “Queremos que los taxistas tengan las mejores plataformas y puedan estar al nivel de Uber y Rappi”, afirmó.
En un tono más combativo, Uribe Vélez hizo un llamado a la movilización ciudadana en contra de la reforma laboral, señalando que su contenido pone en riesgo los avances logrados con la Ley 100 de 1993, de la que él fue parte cuando se desempeñó como congresista. Según el exmandatario, si bien el sistema de salud colombiano no es perfecto, ha permitido que los ciudadanos y el Gobierno puedan ejercer controles y exigir mejoras a las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
“El sistema actual nos ha dado herramientas: los ciudadanos han podido interponer tutelas contra una EPS, los gobiernos han podido sancionar y cerrar EPS cuando han incumplido. ¿Ahora qué se va a hacer con el monopolio estatal que el presidente Petro quiere imponer?”, cuestionó Uribe, advirtiendo que un sistema manejado exclusivamente por el Estado podría generar nuevos problemas de acceso y calidad en la prestación de los servicios de salud.
El llamado de Uribe a marchar se enmarca en un debate creciente sobre la reforma laboral, que en su segundo intento busca introducir cambios profundos en el régimen actual. Mientras el Gobierno defiende su propuesta como un mecanismo para garantizar mayores derechos y estabilidad a los trabajadores, la oposición advierte que su implementación podría generar impactos negativos en la economía y el empleo.
El Centro Democrático, desde su rol de oposición, ha dejado claro que seguirá promoviendo alternativas a la reforma laboral del Gobierno, argumentando que su enfoque favorece la inversión y la creación de empleo sin afectar los derechos de los trabajadores. Sin embargo, el debate sigue abierto y se espera que el tema continúe generando fuertes discusiones en los próximos meses.
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