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- ¿Ajuste Técnico o Retroceso Energético? El Riesgo de Subestimar el Precio de Escasez
Por: John Correa Romero La reciente decisión de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) de archivar la propuesta para incrementar el precio de escasez en el cargo por confiabilidad marca un hito preocupante en el panorama energético colombiano. Lo que pudo haber sido una medida clave para corregir desequilibrios en la señal del mercado se convirtió, por omisión, en un mensaje negativo para inversionistas y actores del sector eléctrico. Este artículo analiza cómo esta decisión puede socavar la seguridad energética nacional, obstaculizar la expansión del parque de generación y poner en riesgo la viabilidad de la transición energética. El precio de escasez es el detonante del mecanismo de cargo por confiabilidad. Su valor determina cuándo los generadores deben entregar la energía comprometida en condiciones críticas, como sequías prolongadas. Con la resolución CREG 101 066 de 2024, este precio se fijó en $359 COP/kWh para plantas de bajo costo. La nueva propuesta buscaba elevarlo a $540 COP/kWh, una medida lógica para reequilibrar los riesgos asumidos por los generadores. Sin embargo, el gobierno optó por retirar dicha iniciativa. Esta acción equivale a ignorar las señales del mercado y forzar a las plantas a operar con márgenes cada vez más estrechos. Expertos como Alejandro Lucio han advertido que un precio de escasez artificialmente bajo implica que, ante una crisis, las empresas generadoras podrían verse obligadas a comprar energía cara en bolsa y venderla a precios regulados bajos. Esta ecuación de alto riesgo y bajo retorno desincentiva la inversión. En consecuencia, varias empresas han manifestado su intención de no participar en la nueva subasta de expansión del cargo por confiabilidad, prevista para 2029-2030. Esta falta de interés podría traducirse en una menor capacidad instalada para atender la demanda futura, abriendo la puerta a apagones. Las subastas pasadas han promovido las energías renovables, pero estas no tienen la capacidad de respaldar la totalidad del sistema por su intermitencia. El modelo necesita tecnologías firmes como las térmicas para mantener la estabilidad. Pero con reglas poco claras y precios poco competitivos, ni renovables ni térmicas se sienten incentivadas. Mientras tanto, el gobierno insiste en discursos de transición energética que no se traducen en condiciones reales para ejecutarla. El archivo del ajuste al precio de escasez no es solo una medida técnica archivada: es una decisión política con consecuencias estructurales. La inseguridad regulatoria, sumada al desfase entre oferta y demanda, anticipa un escenario preocupante para 2027 y 2028. Las advertencias de gremios como Andeg y Acolgen son claras: sin incentivos claros y sin un marco de confianza, la expansión energética está en riesgo. Colombia no puede darse el lujo de seguir improvisando. Es momento de repensar el diseño del mercado energético para que sea funcional, sostenible y alineado con los objetivos reales de confiabilidad y transición energética.
- Falso guerrero, vampiro y traicionero: la andanada de Petro contra el general Zapateiro
Por: Redacción Pares Daniel Coronell reveló este domingo 30 de marzo los chats en donde se evidenciaría un caso de acoso sexual del general retirado Eduardo Zapateiro contra Liliana del Pilar Zambrano, pareja del coronel José Luis Esparza, quien fue sacado del ejército por orden del ex comandante de manera arbitraria en el 2020. Uno de los primeros en reaccionar fue el presidente Gustavo Petro quien, durante el domingo 30 de marzo, lanzó trinos contra el ex oficial. Hay que recordar que Zapateiro renunció a la comandancia del ejército después de que Petro ganara las elecciones del 2022. Desde entonces entre los dos la relación está fracturada. En su trino Petro dijo lo siguiente sobre Zapateiro: “Ya sabía. La biblia dice que no desearás la mujer de tu prójimo, en Colombia se olvida muchas veces, pero no los hombres de armas; porqud sabemos que sí pasa eso (...) demuestras que eres desleal, y, un militar no puede ser desleal, porque si lo fuera con su compañero de armas, traicionaría (...) a la bandera que dices defender, la Patria, el uniforme, el grado de general, y, sobretodo, a ti mismo [sic]”. En uno de los apartes del extenso mensaje, Petro se refirió a Zapateiro como un traicionero, un vampiro y un falso guerrero. “Tu te puedes matar por honor, pero no sabes que es eso, porque ayudaste a matar inocentes de tu pueblo. Jóvenes que merecían vivir y amar, como no sabes hacerlo. No te puedes matar por amor, porque eres falso guerrero, como sí se matan los hombres verdaderos, porque no sabes qué es el amor y la hombría [sic]”. El presidente no se contuvo y siguió: “Eres traicionero y te faltan las ideas, y por eso no pudiste recibir mis ordenes, porque hacían que tu corazón se oscureciera, pero no por las órdenes, y su claridad como el sol, sino porque los vampiros odian el sol, y su propia conciencia traicionera [sic]”. Hace unos meses Zapateiro fue noticia por su vinculación con la gobernación del Tolima. El 5 de febrero las víctimas del conflicto rechazaron la designación de Zapateiro como asesor de seguridad de esa gobernación. Hay que recordar que Zapateiro fue el comandante del ejército en tiempos de Iván Duque y ha sido cuestionado por episodios como el bombardeo a un bazar en Puerto Leguízamo, Putumayo, el 11 de marzo del 2022 mientras era comandante del ejército en tiempos de la presidencia de Iván Duque. Además se le ha relacionado con presuntas colaboraciones con grupos paramilitares. Así lo reveló la revista Vorágine en junio del 2022 cuando hicieron pública la declaración de un ex soldado ante un fiscal en la que detalla una presunta alianza entre paras y una unidad que estaba en cabeza del ex general. Gracias a esta colaboración las AUC habrían asesinado a un profesor. Una de las organizaciones que salió a criticar el nombramiento de Zapateiro fue el Movimiento de Victimas de Crímenes de Estado, el MOVICE, quien en un comunicado expresaron “el más profundo rechazo” ya que “esta decisión representa un grave retroceso en la garantía de los derechos humanos y la construcción de paz en el departamento, pues abre la puerta a reproducción de prácticas que han favorecido la impunidad y la consolidación de estructuras paraestatales en el país”. Zapateiro ha participado en política dando opiniones y movilizándose en contra del actual presidente de los colombianos Gustavo Petro. Vale la pena recordar que el 28 de julio del 2022, una semana después de que Petro ganara las elecciones presidenciales, el general pidió su baja. Un año después, en su libro El hombre del deber cumplido explicó de manera extensa su versión de por qué había tomado esta decisión: no le perdonaba al nuevo presidente el haber hablado mal de soldados y oficiales, ni que afirmara que varios generales del país habían hecho pactos con el Clan del Golfo. “Yo no puedo ser comandante de este señor” dice en un apartado de sus memorias. Hay que recordar también que durante la Feria del Libro de Bogotá del 2023 la moderadora para el evento en el que él presentó sus memorias fue Vicky Dávila, entonces directora de la revista Semana y hoy es una de las candidatas presidenciales. Uno de los ídolos de Zapateiro es el general Jesús Armando Arias Cabrales quien fue condenado a 35 años de cárcel por haber liderado la sangrienta retoma al Palacio de Justicia en 1985 que dejó más de 100 muertos. Zapateiro regresa a la vida pública después de un retiro de dos años en su casa en Cartagena aunque, eso sí, nunca ha declinado, desde la red social X y participando en marchas, su feroz oposición al presidente Gustavo Petro. El escándalo de Zapateiro apenas comienza. Según lo ha dicho el periodista Daniel Coronell, habría más pruebas del presunto acoso por parte del general a la pareja de uno de sus subordinados.
- Este es el coronel Esparza, el líder de la operación Jaque al que Zapateiro le volvió la vida un infierno
Por: Redacción Pares Una de las operaciones más sofisticadas y efectivas que ha hecho jamás el ejército colombiano fue la operación Jaque. Por medio de ella se le pudo dar a las FARC uno de sus golpes más certeros. Sin disparar una sola arma, con datos de inteligencia, pudieron rescatar a Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados. Fue el golpe militar más sonado en los ocho años que duró el gobierno de Alvaro Uribe. El cerebro de esta operación fue el coronel José Luis Esparza. Siempre llamó la atención porque este oficial jamás ascendió al grado de general si fue la cara visible de una operación sobre la que han sacado libros, telenovelas y de la que se sigue hablando 17 años después. La envidia pudo haber sido una de las razones. Desde el 2020 empezaron a circular versiones a través de un grupo de WhatsApp llamado Policarpa Salavarrieta, creado por el coronel retirado Carlos Campo y que contaba con 106 miembros. Desde allí se empezó a hacer circular el rumor que Esparza había hecho una alianza en el 2006 con el ELN para derrotar a las FARC. Como si fuera un crimen afirmaban que quedaba inhabilitado para cualquier ascenso porque había nacido en Barrancabermeja y su padre era miembro de la Unión Sindical Obrera del Petróleo. En el grupo se le pedía al presidente tomar cartas en el asunto contra Esparza. Todo se trataba de una mentira. Esparza ni siquiera había nacido en Barrancabermeja e incluso uno de sus tíos había sido asesinado por el ELN. Igual el presidente Iván Duque lo llamó a calificar servicios. Lo echaron del ejército en donde su superior directo era el general Eduardo Enrique Zapateiro, el mismo que, como denunció Daniel Coronell el domingo pasado, había acosado a su compañera sentimental a través de un chat completamente subido de tono. La investigación que asumió el juzgado 49 del circuito de Bogotá, encabezado por Manuel Ricardo Laverde, no dejaba dudas de que se había cometido una injusticia con Laverde y por eso en el 2021 se anuló su retiro del servicio activo. Un año después sería la fórmula vicepresidencial de Ingrid Betancourt. El entonces comandante del ejército, Zapateiro, no dijo una sola palabra sobre la arbitrariedad que se había cometido. No pidió disculpas. Sólo guardó silencio. En el fallo aparece una frase que puede estar referida al superior inmediato de Esparza, el general Zapateiro, cuando se habla de una “desviación de poder” y que no se cumplió con el debido proceso en su retiro. En esa sentencia además se habla directamente de Zapateiro “el general Zapateiro Altamiranda, se afirmó que este oficial , de manera abrupta, comenzó a interferir en la vida personal del demandante, especialmente en su relación sentimental con la señora Liliana del Pilar Zambrano Ruiz”. La revelación que hizo Coronell pone una piedra más en el muro de infamia que le fabricó Zapateiro a Esparza. Además de haber aprobado su salida del ejército acosó a su pareja, la abogada Liliana del Pilar Zambrano Ruiz quien trabajaba como contratista en el Comando General de las Fuerzas Militares. Entre los mensajes inapropiados aparece uno en donde Zapateiro le pide lo siguiente: Bien ya aquí en el despacho mirando cosas y tú como vas? Déjeme verte de pues (sic) a cabeza. En tus kucos. O sin nada!!!”, escribe quien sería el oficial. En el mismo intercambio, Zapateiro insiste: “ Cuidado vas al baño. Cuando todo se quiere se hace. Quiero verte. Hazlo. ” En las últimas horas Zapateiro, quien no ha respondido formalmente a estas acusaciones, pidió su renuncia como asesor de seguridad en la gobernación del Tolima, cargo que tenía desde febrero desde este año y que había traído furiosas críticas contra la gobernadora de ese departamento. Además se tendría evidencia de que el general en retiro intentó borrar estos mensajes a la compañera sentimental de Esparza porque sabía que había periodistas como Coronell que podían sacarlo a la luz pública. Zapateiro es un uribista declarado, a pesar de haber llevado el uniforme de las fuerzas armadas durante más de tres décadas, y ha liderado marchas contra el presidente Petro de quien es uno de sus enemigos más encarnizados.
- Bolsonaro y el plan para matar a Lula
Por: Redacción Pares El pasado 29 de marzo las calles de las principales ciudades de Brasil se llenaron de gente. Lo hacían con rabia feroz. Los rumores de que el Congreso pensaba amnistiar a los condenados por el golpe de estado con el que Bolsonaro pretendía derrocar a Lula, eran cada vez más sólidos. Pero el pueblo no lo podía permitir. La memoria estaba fresca. Mientras Brasil siente vergueza por su selección de fútbol, están orgullosos de su cine. Una de sus películas, Aún estoy aquí, que cuenta la historia real de un ex legislador brasileño que fue secuestrado bajo la dictadura militar brasilera, que de paso fue la más duradera y la menos documentada del continente. El ejercicio de memoria que ha hecho esta película ha sido tan efectivo que el filme, que acaba de ganar el Oscar a mejor película extranjera, es la más taquillera de los últimos 22 años. La única forma de repetir que la barbarie no regrese es asegurarse que Bolsonaro pague por lo que hizo. Esta semana los cinco magistrados que integran el Supremo Tribunal Federal abrieron un proceso en su contra por liderar un golpe de estado en el 2022. Cuando perdió las elecciones el 30 de octubre de ese año, una estrecha derrota con Lula Da Silva, dos millones de votos le impidieron la reelección, misteriosamente se encerró en su casa. Durante dos días no emitió ningún comunicado. Desde el bando de Lula no esperaban que Bolsonaro, un hombre de reacciones violentas, a veces irracionales, reconociera su derrota. Y no, no estaba escribiendo nada, tan sólo estaba planeando, según lo ha establecido el Supremo Tribunal Federal, un golpe de estado. Para esto contaba con tres generales, el entonces comandante del ejército, Marco Antonio Freire Gómez, a quien le pareció una locura la proposición, el jefe de la fuerza aérea, Carlos Almeida Batista, quienes ni siquiera quisieron escuchar del tema y le cerraron la puerta de esa proposición en la cara a Bolsonaro. El único de los oficiales que lo estuvo pensando fue el almirante Almir Garnier. El Supremo Tribuna Federal tiene las pruebas suficientes y la intención de llegar hasta las últimas consecuencias en esta decisión. La idea habría empezado a gestarse en el 2021 tras la anulación de las condenas a Lula Da Silva. Con esto el líder del partido de las trabajadores sería un escollo muy difícil de vencer para Bolsonaro. Por eso, desde ese momento, tendría un plan b, el de tomar por las armas lo que las urnas le negarían. El plan se llamaba “Puñal verde amarillo” haciendo alusión a la bandera de Brasil. Un extracto de la denuncia dice lo siguiente: Las investigaciones revelaron una aterradora operación para ejecutar el golpe, en la que incluso se admitía hasta la muerte del presidente y el vicepresidente electos de la república, así como la del ministro del Supremo Tribunal Federal [...] El plan fue diseñado y puesto en conocimiento del entonces presidente de la república, que él acordó" Una vez asesinado Lula y su círculo íntimo se haría un decreto para asentarse en el poder por medio del golpe. Lo que le preocupa a los brasileros es la intención del Congreso de archivar esta acción. Aún están frescas las imágenes. El 30 de diciembre del 2022 Bolsonaro se fue del país, refugiándose en los Estados Unidos porque sabía lo que vendría en Brasil: una irrupción planeada por parte de sus seguidores que quisieron impedir que Lula llegara al palacio de Planalto, los manifestantes también asaltaron el Congreso. Era la barbarie. Ese día la policía detuvo a 1.500 vándalos. Hay pruebas suficientes no sólo para inhabilitar a Bolsonaro para las elecciones del 2026 - a pesar de todo no ha perdido el fervor de millones de sus seguidores- sino para ponerlo preso. En Sao Paulo la avenida Paulista se llenó de gente y los brasileros pidieron justicia. Esta sólo puede llegar con una condena contra Bolsonaro. No se puede olvidar la barbarie que pasó. Las heridas tienen que verse para que no vuelvan a ser repetidas jamás.
- Alicia Arango, la mujer que se inventó a Alvaro Uribe, ahora quiere poner a Vicky Dávila de presidenta
Por: Redacción Pares El 19 de agosto del 2020, cuando fue detenido el entonces senador Alvaro Uribe Vélez por el caso que se le sigue sobre una presunta manipulación de testigos, Alicia Arango salió a una entrevista con Blu Radio a expresar su tristeza por lo que le estaba pasando al expresidente. Una de sus frases que más retumbó fue la siguiente: “Tengo el corazón roto, me siento huérfana”. La verdad es mucho más compleja. Fue Alicia Arango quien se inventó el mito de Alvaro Uribe Vélez. Cartagenera de 68 años, especialista en Gestión Pública, pocos le reconocen el haber apostado por Uribe cuando este, a escasos meses de las elecciones del 2002, apenas tenía un 1% de aprobación. El gran favorito, el que pensaban los analistas iba a ser presidente sin ningún problema era el liberal Horacio Serpa. Entonces aterrizó a la campaña uribista Alicia Arango y se puso al frente de ella junto a Sandra Suárez quien hasta la llegada de los Gilinski a Semana era la gerente de la revista. Le dieron un vuelco a la misma, ayudaron a impulsar una campaña -promovida por el publicista Carlos Duque -quien se arrepiente de haber votado por Uribe- que se hizo famosa en todo el país “Mano dura, corazón grande”. El país, que ha alternado periodos de búsqueda de paz con la confrontación militar, venía de un frustrado diálogo con las FARC en donde esta agrupación guerrillera se hizo fuerte aprovechando la zona de despeje que le dejó el gobierno Pastrana. Ahora Colombia quería que se combatiera con toda la fuerza militar a las guerrillas. Con la ayuda de Estados Unidos consolidada en el Plan Colombia, el ejército nacional se modernizó y se pudo lograr lo que en los noventa era impensado: acorralar a las guerrillas. Pero no las derrotó. Uribe, en campaña, prometió acabar con las FARC en seis meses. En dos periodos no pudo hacerlo. Hubo un debate, en esa campaña presidencial al 2002, que fue crucial para la disparada de Uribe. Fue en enero de ese año. Serpa apoyaba la continuación del diálogo con las FARC a pesar de que la paz de Pastrana había colapsado. Liberal, convencido de la necesidad de llegar a acuerdos de paz, Serpa proponía una nueva aproximación a una mesa de concertación. Uribe dio un golpe de mano y, preparado por Alicia Arango, quien paradójicamente había llegado a la política por una samperista convencida como es Adelina Covo -la suegra de Armando Benedetti, lanzó una arenga sobre la necesidad de combatir con toda la fuerza del estado a las guerrillas. Una encuesta, publicada en febrero del 2002, mostraba que la torta se había volteado: Uribe aparecía con un 39% de favorabilidad mientras Serpa apenas tenía el 30%. En las elecciones presidenciales el de la Mano Dura ganó en primera vuelta obteniendo 5.862.655 votos, sacándole a su rival liberal una diferencia de más de dos millones de votos sacando el 54% de la votación. El cargo que obtuvo Alicia Arango en la primera presidencia de Uribe era la de organizarle la agenda al presidente, fue la secretaria privada de la Casa de Nariño. Era el retén que separaba a los funcionarios, a los mandatarios locales y a los congresistas de un presidente que llegó a tener más del 70% de favorabilidad. Al final del segundo mandato de Uribe fue recompensada con la embajada de Colombia en Suiza. Regresaría al país en el 2014 en donde le dio la mano al expresidente para crear su propio partido, el Centro Democrático. Fue presidenta de esa colectividad y después de una extensa reunión en la finca que tiene Fabio Echeverry en Subachoque se determinó que el candidato con el que el Centro Democrático iría en las elecciones del 2018 era Iván Duque, una decisión que sigue cayendo mal dentro de ese partido. Alicia Arango desde entonces ha sido criticada dentro del Centro Democrático por ser “el ala moderada” de esa colectividad. Se le identifica más dentro del sector del duquismo -si esa palabra existe- que dentro del uribismo. Este 31 de marzo la ex ministra de Iván Duque fue noticia porque se confirmó la llegada de Alicia Arango a la campaña de Vicky Dávila. María Fernanda Cabal, en diálogo con la W Radio, afirmó que Arango “ no es ni delegada, ni enviada, ni autorizada, ni desautorizada por Uribe” La Cabal no dudó en afirmar que Arango representa más al duquismo. Y es que la relación con el expresidente se ha enfriado. Vicky Dávila, quien busca desmarcarse también de Uribe, encuentra en Arango, una ex purasangre uribista, la mejor herramienta para venderse como una outsider. Esa es la carta que terminaría jugándose la ex directora de Semana.
- Trump y Musk han traído al mundo una fealdad desconocida
Por: Catalina Valencia No es una exageración, basta con recordar la historia. Cuando Hitler llegó al poder en 1933, organizó purgas artísticas que calificaron al cubismo y al surrealismo —los movimientos más potentes de comienzos del siglo XX— como “arte degenerado”. Obras fueron retiradas de las galerías, los museos intervenidos. Algunas piezas se quemaron, otras fueron robadas por coleccionistas inescrupulosos e insaciables, como Hermann Goering. Se organizaron quemas de libros: Kafka, Freud y Proust eran considerados aberraciones. Desde la Inquisición, no se había visto un ataque tan devastador contra el arte como el del nazismo. Hoy, con angustia, vemos cómo algunas actitudes de Donald Trump parecen calcadas de ese sombrío episodio histórico. El 8 de febrero de 2025, Trump despidió a los miembros del consejo de administración del Kennedy Center para las Artes Escénicas y se nombró a sí mismo presidente. Desde entonces, él mismo se encarga de definir la programación de uno de los centros culturales más respetados de Estados Unidos. Una de sus primeras decisiones fue cancelar los eventos con artistas drag. Al igual que Hitler prometió una era de arte nacionalsocialista exaltando cuerpos perfectos y cabelleras rubias, Trump anunció el cierre de puertas a las expresiones artísticas estadounidenses contemporáneas para dar paso a una supuesta “edad de oro del arte y la cultura”. La única muestra de sofisticación que ha dado Trump fue decir que su película favorita era Ciudadano Kane. Fuera de eso, ha librado una batalla abierta contra el buen gusto y el criterio. El “caballero anaranjado” es sinónimo de inodoros dorados y cascadas de cristal. En sus dos ceremonias de investidura, tuvo dificultades para encontrar artistas dispuestos a cantar el himno nacional. En Hollywood, su figura provoca un rechazo casi unánime. Esta semana leí una entrevista en Deutsche Welle al pianista húngaro András Schiff, que resume el estado de perplejidad en el que vivimos desde el pasado 20 de enero. “Trump, el vicepresidente Vance y el terrible Elon Musk han traído al mundo una fealdad que antes era desconocida”, dijo Schiff, refiriéndose en particular a la toma del Kennedy Center.Y no se ha detenido ahí. Trump ordenó el cierre de la oficina de Diversidad, Equidad e Inclusión de la Galería Nacional de Washington. Eliminó USAID, lo que provocó la cancelación de la ópera As One. También desmanteló el Comité Presidencial para las Artes y las Humanidades a comienzos de febrero. El problema con Trump y con Musk es que son exactamente lo que aparentan. Para ellos, el arte no es más que un trámite burocrático que debe ser eliminado con la motosierra que les regaló Milei.
- LA CODICIA DEL PRESIDENTE PETRO
Por: Guillermo Linero Montes Cuando aludo a la codicia del presidente Gustavo Petro, no lo hago refiriéndome a su talante humano, que está muy distante de lo codicioso; lo hago motivado por sus continuos usos al término codicia para señalar a quienes con egoísmo se oponen a sus reformas, cuya esencia es la equidad social y el amparo de los menos favorecidos. La palabra codicia, también la ha usado el presidente para referirse -como lo hizo en la Segunda Conferencia Mundial de la OMS- a la indolencia de los amos del mundo y a su desinterés por cambiar la fuente de sus ingresos económicos, pese a los daños que al planeta y la especie ocasionan sus negocios. En efecto, el presidente Gustavo Petro -en algo tal vez singular dentro del contexto académico en que se estudian los hechos político-sociales- le endilga a la codicia, y con ella a los codiciosos, la grave y vergonzosa inequidad del país. El presidente no culpa exclusivamente a la barbarie pasada de la barbarie presente, como suelen hacerlo algunos investigadores sociales, al aseverar que la violencia en Colombia se debe a una “tradición de odios y venganzas”. En consecuencia, por fidelidad a dicha postura tradicional, o línea de investigación académica, cuando se trata de estudiar la violencia política y social que nos embarga, descontamos las causas primeras -las motivadoras del odio y de la venganza- y privilegiamos el análisis de sus meras consecuencias: el deseo de hacerle daño a sus rivales (el odio) y la satisfacción obtenida si este daño finalmente es producido (la venganza). Lo cierto es que poco se han preocupado los investigadores sociales, por hallar las “causas” promotoras de “efectos” que se materializan en sentimientos de odios y venganzas. De la violencia, los federalistas culpaban a los centralistas y viceversa; los liberales a los conservadores y estos respondían con igual señalamiento; ahora los izquierdistas culpan a la extrema derecha y los partidarios de la derecha a la extrema izquierda. Un debate que, en dicho contexto de partidos políticos opuestos, connota que sus conductas de exagerada avaricia no responden necesariamente a la codicia de un ciudadano X, sino al interés colectivo de un partido cuya pretensión es acceder al poder. Hoy, cuando ya es un secreto a voces que la corrupción es la madre de todos los males nacionales, se visibiliza -y de ahí la tesis del presidente- la codicia de quienes perteneciendo o no a partidos o fuerzas políticas, única y estrictamente persiguen satisfacer sus avideces. De hecho, cuando la corrupción tipifica un concierto para delinquir, lo que hay detrás no es siempre el interés de un partido o fuerza política, casi siempre se trata de la complicidad de dos o más codiciosos. Y esto es así, pues la codicia no persigue el poder político o gubernamental, no, la codicia significa inequívocamente el deseo insaciable de riqueza, que es un impulso mental anómalo y unipersonal, no necesariamente ligado a pretensiones de poder político o gubernamental. De tal suerte, podría decirse, por ejemplo, que Santander fue un codicioso y Bolívar un generoso, que Laureano Gómez fue un codicioso y Jorge Eliécer Gaitán un promotor de la equidad social; o podemos decir que Manuel Marulanda codiciaba obtener el poder para el pueblo por medio de las armas y su contrario, el expresidente Álvaro Uribe, teniendo el poder y las armas, codicia estrictamente la riqueza. La tradición católica siempre ha considerado nociva la conducta del codicioso, tanto que la biblia incluye en la última de sus diez prohibiciones sagradas, este tajante mandamiento: “ No codiciarás los bienes ajenos ”. Con todo, mucho después de escrita la biblia, Thomas Hobbes le concede a la codicia cierta justificación, al considerarla parte de la naturaleza humana “ por su tendencia a la auto-conservación. Esta característica innata hace que los hombres sean egoístas, esencialmente en su necesidad de supervivencia ” 1 . Pero, la realidad es que a los codiciosos no los mueve la auto-conservación, como lo argumentaba el autor de Leviatán, sino los mueve un espíritu egoísta. La mayoría de los codiciosos carecen de la llamada neurona espejo -responsable de la empatía- y carecen de problemas económicos graves; es decir, solo los impulsa la mera ambición de obtener riqueza, y por lo general la consiguen sin miramientos. A los codiciosos los excita el deseo de acumular para sí mismos y para sus allegados y, por ello, de corriente les dicen “hambrientos”, pues no disimulan su avaricia insaciable. En los tiempos del imperio romano “ la codicia era una especie de heroína que prefería a los valientes (a los carentes de compasión y surtidos de armas) y los premiaba con el botín por su victoria (igual que las bonificaciones y premios dados por los falsos positivos) y, por ende, hacía ascos a la cobardía (promoviendo el talante traqueto, de ofensas y amenazas) , hacía ascos al desapego o a la indolencia (como lo hacen quienes esconden los medicamentos sin importarles que mueran los enfermos) y, ya obtenida la codicia, no quedaba más que seguir mirando el espectáculo, ya confundidos actores y espectadores (de lo que en el presente, por ejemplo, se encargan con eficiencia delincuencial los medios de comunicación)” 2 . Y para terminar, vale resaltar esta frase de Tácito, que describe la naturaleza insaciable y desvergonzada de los codiciosos: “ Luego de haber abandonado la guerra, ni siquiera pedían la paz ” 3 ; y esta otra de Marcos, VIII:36: “ ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma ?”. 1 Pinilla-Rodríguez Diego. “El egoísmo en el pensamiento de Thomas Hobbes” En: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-554X2020000300241 2 Hermosa Andújar Antonio. “El Poder de la Codicia. Tácito y la destrucción de Cremona”. En: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-879X2021000200 3 Idem.
- El cura, amigo del hermano de Uribe, que cargaba una pistola en su biblia
Por: Redacción Pares Lo cuenta Olga Behar. Gonzalo Javier Palacio nació en Entrerrios, Antioquia, en 1933 y en su juventud su ídolo no era un cantante ni un jugador de fútbol sino un obispo. Se llama Miguel Angel Builes. Por sus homilías encendidas lo llamaban “el botafuego”. Creía que ser liberal era pecado. En un sermón dijo lo siguiente: “Que el liberalismo ya no es pecado, se viene diciendo ultimamente, y que por tanto, ser liberal ya no es malo. Nada más erróneo, pues lo que es esencialmente malo no dejará de serlo y el liberalismo es esencialmente malo” Y Palacio creía todo lo que decía Builes y se convirtió en un apostol de la extrema derecha. Llegó a Yarumal en 1960, cuando tenía 27 años. Se ganó una reputación en el pueblo. No usaba sotánas y a la gente le gustaba confesarse con él. Por eso muchos de los habitantes de este pueblo de Antioquia cuando empezaron a asociarlo con Los doce apóstoles, el grupo de limpieza social que fue la semilla de un grupo paramilitar y al que se le ha acusado de pertenecer a Santiago Uribe Vélez, el hermano del expresidente. El grupo se llama así, supuestamente, porque Palacio participó y lo creó. El cura acostumbraba a hacer sus homilías sobre política y se oponía con vehemencia a la influencia de la guerrilla que azotaba, con extorsiones y secuestro, a los prósperos ganaderos de Yarumal. Pero el cura Palacio no sólo se conformaba con ser un “Botafuego” como Builes, en cientos de expedientes hay declaraciones en donde señalan al sacerdote de tener contactos con el batallón Pedro Nel Ospina y ahí aseguran haberlo visto de pasamontañas, camuflado y dándole información a los militares de los supuestos ayudantes de las guerrillas. El sacerdote, quien negó estas afirmaciones, estaba violando el secreto de comunión. Su lugar de reunión los fines de semana era una fuente de soda llamada “Los Alpes”. Cada vez que se tomaba unos aguardientes en ese lugar, al otro día, aparecía alguien muerto. Así lo afirman varios testigos. Los muertos, como lo relata en varios declaraciones el mayor de la policía Juan Carlos Meneses, quien fue comandante en Yarumal, “Los escogidos eran personas señaladas por la población como marginados sociales que resultaban indeseables, sobre todo para los comerciantes de la zona que recolectaban dinero supuestamente para apoyar a la Policía”. En 1994 estalló el escándalo de los Doce Apóstoles. Desde esa fecha, hasta su muerte en el año 2020, Palacio tuvo que repartir su vida entre los estrados judiciales y el púlpito. Una vez la policía entró a su casa, le hizo un allanamiento. Allí encontraron, dentro de una biblia, un revólver calibre 30. Cuando se le preguntó por esta arma el cura Palacio respondió lo siguiente: “Me motivó conseguir el arma el peligro que corría mi vida por las denuncias públicas, en mis homilías y predicaciones, ahí aprovechaba para hacer denuncias públicas sobre los abusos de la extorsión y secuestros, amenazas que hacía la guerrilla o la delincuencia común organizada, ya que por convicción, por formación, soy un gran respetuoso de la vida, la libertad y la dignidad de la persona humana. Como hacía denuncias públicas fuertes, temí por mi vida y eso me llevó a conseguir el arma como medio de defensa. Directamente no fui amenazado e indirectamente si supe que me había convertido en objetivo militar de la guerrilla. En su momento la periodista Matta Gómez, relató lo siguiente sobre la captura que le hicieron al cura Palacio “La misión apostolar terminó un año y 35 muertos después, con el allanamiento de la casa cural de la parroquia de La Merced, la captura del padre Palacio y el decomiso de un revólver calibre 38 de su propiedad” Al cura lo capturaron en el barrio Laureles de Medellín en 1995, duró dos años preso. Se le señalaba de haber creado el grupo paramilitar Los doce apóstoles. Nunca lo desvincularon del caso. La iglesia ayudó a esconderlo. En los últimos años de su vida permaneció en la iglesia San Joaquín de Medellín. Tenía 87 años cuando murió. Fueron decenas las personas que declararon en su contra señalándolo de paramilitar, de pertenecer en Yarumal al grupo de Los doce apóstoles, al mismo al que se le señala de ser miembro a Santiago Uribe Vélez y por el que se le abrió un juicio dos veces.
- Video: militar cuenta como cometió un falso positivo mientras Uribe era presidente
Por: Redacción Pares La vida comenzó a cambiarle al soldado José Capera el 20 de julio del 2008. Ese día creía que iba a participar de los desfiles que hacen las Fuerzas Armadas conmemorando la independencia. Pero no, su superior, el capitán Aristizabal, le dijo que se preparara, que había cambio de planes, que saldrían en la madrugada a un destino desconocido. El carro los recogió en las primeras luces del 21 de julio. Andaron durante horas hasta que llegaron a la vereda Tejarito del municio de Durania, Norte de Santander. Capera hasta ese momento había tenido una vida profesional exitosa como soldado profesional orgánico de las fuerzas especiales antiterroristas urbanas. Así que estaba acostumbrado a recibir ordenes. El 21 de julio llegaron a un cruce de caminos donde supuestamente sorprenderían a una banda de extorsionistas de las FARC en una emboscada. Se apostaron durante horas en el lugar. En la madrugada del 22 de julio el capitán Aristizabal les dijo la verdad: los habían llevado a ese lugar para matar a tres hombres y a una mujer a mansalva. Tenían que crear un escenario donde pareciera que se sostuvo un combate con la guerrilla. Los muchachos llegaron en una camioneta. A Capera le correspondió asesinar a Leidy Katherine Gelvez. La orden del Capitán Aristizabal fue soltar una granada, hacer creer que la habían arrojado los guerrilleros y responder con fuego. Con la voz quebrada, como podrán ver en este video, Capera cuenta como hirió a Gelvez, ella cayó en un barranco y allí la remató. Capera estuvo preso durante ocho años. En el video intenta pedirle perdón a la familia de la mujer que asesinó. Este video corresponde a la Audiencia territorial de medidas de satisfacción de verdad que adelantó la sub sala Catatumbo de la Jurisdicción Especial para la Paz el pasado 28 y 29 de noviembre de 2024 dónde 27 miembros de la fuerza pública reconocieron su responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales. Lo que verán es realmente desgarrador. En este testimonio se resume la sed de sangre y de resultados que vivía el ejército en los tiempos de la seguridad democrática:
- En suspenso la renovación del cese al fuego con las disidencias de las FARC
Por: Redacción Pares El pasado jueves en el Centro de Memoria Paz y Reconciliación la directora de HRW, Juanita Goebertus, presentó el último informe de la organización centrado en el Catatumbo. El diagnóstico es desalentador y pone en entre dicho los ceses al fuego: después de entrevistar a 65 personas en terreno se evidenció que el Frente 33 de las FARC se ha beneficiado del cese al fuego e incluso ha suscrito proyectos productivos con el gobierno a pesar de que aún no han hecho un acto de dejación de armas. La confrontación con el ELN y este grupo, que se dio por el exponente crecimiento de las disidencias, ha dejado 56 mil personas desplazadas y 23 mil confinadas. El 15 de octubre del 2024, a través del decreto 1280, el presidente Petro hizo una prórroga de seis meses más del cese al fuego con los siguientes bloques pertenecientes a lo que se conocía como Estado Mayor Central: Bloque Comandante Jorge Suárez Briceño, Bloque Comandante Gentil Duarte del Magdalena Medio y Bloque Raúl Reyes. Con las disidencias del Cauca comandadas por Iván Mordisco las negociaciones se rompieron después de la evidente poca voluntad de paz de este grupo y el asesinato sistemático de líderes sociales. Hasta este momento esta fracción de la disidencias de las FARC es el único grupo con el que el gobierno tiene pactados ceses al fuego. Sin embargo esta medida, que se vence el próximo 15 de abril, podría no renovarse. Así lo ha dado entender el nuevo ministro de defensa Pedro Sánchez Suárez quien ha dejado en entredicho estos ceses al fuego en sus últimas apariciones mediáticas. En entrevista a Yamid Amat en el tiempo Suárez afirmó que existía evidencia “de una violación sistemática al cese al fuego por parte de estos grupos. No han cumplido”. En la misma entrevista afirmó que lo que necesita la población es que haya justicia y el cese al fuego no ayuda en ese aspecto. En este punto fue enfático “el cese al fuego no ayuda a la población” la explicación que dio se refiere a que, si no hay combates con el ejército, “se le traslada ese riesgo a la población”. En el Cauca también se vive la guerra con toda su ferocidad. Esta semana, durante la conmemoración del natalicio de Manuel Marulanda Vélez, máximo líder histórico de las FARC, se realizaron atentados en lugares como Piendamó, Cajibío y El Patía, dejando a un centenar de civiles heridos. La posición del ministro de defensa es hablar de que en lugares donde el conflicto está arreciando, como el Cauca, lo que existe es una guerra de carteles, “como en los tiempos de Pablo Escobar”. Los problemas de orden público se han ahondado este fin de semana después de que el viernes en la madrugada el ELN secuestrara a cinco operarios de Ecopetrol que buscaban reparar un tramo del oleoducto Caño Limón-Coveñas, roto después de un atentado de esa guerrilla. Los daños ambientales y económicos vuelven a ser incalculables.
- Petro logra refrenar su furia antitrumpista y Laura Sarabia consigue su primer éxito como canciller
Por: Redacción Pares La foto entre el presidente Gustavo Petro y la secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Kristi Noem, sirvió para acallar las voces que se frotaban las manos y hablaban de una inminente desertificación de Colombia en Washington. Contrario a todos sus ritos Gustavo Petro llegó temprano a la cita el pasado jueves en el Palacio de Nariño, llegó incluso antes que su invitada, algo contrario a sus lógicas. En la reunión, que se llevó a cabo en un clima distendido, en donde Noem al parecer olvidó que Petro llamó en enero “Nazi” a la administración Trump por la manera indigna en la que eran devueltos al país inmigrantes colombianos, amarrados y tratados como criminales, estuvo presente la gran gestora del encuentro, Laura Sarabia, la criticada canciller colombiana quien ha logrado limar asperesas en una situación entre el gobierno nuestro y el de Estados Unidos que parecía irreconciliable. En la reunión también estuvo Pedro Sánchez, el nuevo ministro de defensa quien enfrenta una situación realmente delicada en el Cauca y el Alto Comisionado de Paz Otty Patiño. La reunión, según informó la presidencia, trató los siguientes temas: seguridad, narcotráfico, migración y la repatriación de colombianos. Esta es la visita del funcionario de más alto nivel de la administración Trump al país. Uno de los requerimientos de Noem fue el de fortalecer un mecanismo biométrico que permita, un intercambio más eficiente de datos biométricos entre ambos países, con el objetivo de identificar criminales y prevenir su tránsito por las fronteras”. Con este mecanismo se ha llegado a efectuar 1.700 deportaciones y 1.000 arrestos. Noem había pasado antes por El Salvador en donde la relación entre los mandatarios Bukele y Trump pasa por un momento de “luna de miel”. El salvadoreño dispuso las megacárceles de su país para que traslade el gobierno de Estados Unidos a los presos por migración que disponga, convirtiéndose en la nueva Guantánamo. Noem incluso posó ante las cámaras con las filas realmente impactantes de los presos detenidos en El Salvador. Según han revelado varios medios lo más difícil para la canciller fue convencer a Petro de tener esta reunión con alguien que pertenece al círculo íntimo de Trump. Es que Noem llegó a sonar incluso con fuerza para ser la fórmula vicepresidencial del republicano. Fue gobernadora de Dakota del Sur. Se esperaba un clima tenso pero nada de esto ocurrió. La ultracriticada Laura Sarabia supo crear un espacio de diálogo propicio que necesita Colombia para volver a construir un puente de confianza con quien hasta hace poco era su principal aliado, Estados Unidos.
- La basura se está comiendo a Bogotá
Por: Redacción Pares El pasado viernes 28 de marzo en Bogotá el cielo se abrió. Era una catarata. El aguacero cayó entre las cinco de la tarde y las ocho de la noche. Plena hora pico. En las aceras se veía a la gente apilada esperando el transporte público. Las aplicaciones para tomar un carro colapsaba. Lo peor es que en muchas partes de la capital las aceras tampoco eran un lugar seguro. Se habían taponado los desagues, de ellos brotaba la basura. Bogótá en su escena más apocalíptica, distópica: con racionamiento e inundada y colapsada. Los humedales que se está tragando el plan urbanísitico de Bogotá tienen que ver, pero también el problema de la basura. La inundación en la autopista norte tiene que ver con la urbanización desmedida, con el irrespeto a las normas ambientales, con querer pasarse por la faja las reglas que deben mantener vivos los humedales, porque si los humedales desaparecen también nosotros debemos extinguirnos, pero los focos de inundación fueron en la avenida NQS, carrera 30 y en la estación Bicentenario. El alcalde Galán, quien tiene un teflón a prueba de balas gracias a la indulgencia de los medios, dijo una de sus raras verdades, “Esta emergencia fue causada por la mala disposición de los residuos. A pesar de la frecuencia diaria de recolección en esta zona de la ciudad, acá vienen los residuos mal manejados. Todo indica que el viejo refrán de dos palabras, “abril aguas mil” será una constante en Colombia y que semana santa será pasada por agua. El alcalde promete una operación de limpieza parecida a la que tuvo la autopista norte y que ha servido para mitigar un poco los colapsos. El problema de la basura viene atormentando no sólo a esta administración sino a todas las que han pasado por el Palacio de Liévano en todo el siglo XXI. La ciudad maneja 9.000 toneladas diarias de basura. Nos estamos autodestruyendo. En las alcantarillas rebosadas de la ciudad salían, además de desperdicio, ratas. A finales del año pasado se hizo pública la amenaza de roedores en la capital, esto aumentará con las lluvias. La alcaldía tiene entre sus planes lanzar un modelo de basuras para el 2026 pero este tendrá varios retos, ya que, por ejemplo, los rellenos sanitarios están saturados. Según el historiador Frank Molano, autor del libro Historia de la basura en Bogotá, Escobitas, bacterias y botaderos , que fue entrevistado por La Silla Vacía sobre este tema en el 2024, la industria del vidrio, el plástico, y el metal, reciclan 2.000 toneladas de material recogido previamente por recicladores, la otra parte se va para el único relleno sanitario con el que cuenta la ciudad, el Doña Juana, que amenaza con convertirse en una bomba de tiempo en cualquier momento, pero hay unas 500 toneladas de basura que permanecen ahí, en cada esquina, como montículos de infamia, que se van derritiendo a lo largo del día y que terminan contaminando los rios o llenando los sumideros. A pesar de las campañas que pueda hacer el alcalde limpiando los sectores claves, la emergencia, en temporada invernal, va a requerir nuevas estrategias. Bogotá es una emergencia constante, no importa si es temporada seca o si llega abril con sus aguas mil. Estamos condenados a la angustia.